MANIFIESTO UNITARIO:
Primero de Mayo 2015:
Por el Derecho a Huelga y la Libertad Sindical
El Primero de Mayo recordamos a los trabajadores que con su sangre,
derramada en la Plaza de Haymarket en Chicago consiguieron, a través de
una huelga, la jornada de 8 horas. Esta lucha histórica que da lugar a
la celebración mundial del Día del Trabajo, nos recuerda el enorme valor
que tiene la huelga para los trabajadores y trabajadoras, tanto como
instrumento de lucha porque permite visibilizar la realidad de que el
motor que mueve la maquinaria de a la humanidad es el trabajo y que
cuando decidimos parar, nada en el mundo funciona sin nosotros y
nosotras. Pero también en su dimensión de derecho democrático que ha
servido a lo largo de los años como instrumento efectivo para
contrarrestar la inequidad social y dotar de mayor justicia al mundo
laboral. Es por ello que, este Primero de Mayo cobra especial
importancia defender el derecho a la huelga ante el intento que están
haciendo por limitarlo, tanto los lobbys empresariales internacionales a
través de la presión ante organismos como la OIT, como el gobierno del
Partido Popular y la patronal del Estado español y en concreto de
Canarias, a través de la combinación de restricciones legales a la
protesta social y represión a quienes ejercen el derecho a huelga que
sufren despidos injustificados, procesos judiciales por participar en
piquetes o multas absolutamente desproporcionadas.
Este ataque
al derecho a la huelga se enmarca en un estrategia mayor que combina una
gestión de la crisis basada en el deterioro absoluto de las condiciones
de vida, sociales y laborales de la mayoría de la población, con la
criminalización de la protesta social que este tipo de políticas genera,
es así que además del derecho a huelga, se está persiguiendo a los
sectores más críticos de la sociedad e implantando leyes como la Ley
Mordaza que limitan seriamente el derecho a la protesta. Todo ello dando
como resultado una sociedad cada vez más autoritaria en lo político e
injusta en lo económico y social que busca en el fondo perpetuar la
enorme riqueza de unos pocos pagada con el sacrificio y el
empobrecimiento de las grandes mayorías.
Porque en Canarias
motivos para protestar, salir a la calle y ejercer el derecho a la
huelga sobran; el enorme contraste entre el demagógico discurso de un
gobierno que intenta vender una supuesta recuperación económica y la
realidad cotidiana de las familias canarias que soportan niveles de
desempleo y pobreza insostenibles muy por encima de la media estatal,
sumados a la absoluta precarización del empleo la cual se demuestra en
el hecho de que más de la mitad de los pocos empleos que se crean son a
la vez temporales y a tiempo parcial, configuran una triste realidad
social que maquilla las cifras del paro pero se concreta realmente en
que amplios sectores de la población que o no tienen trabajo o, a pesar
de tenerlo, no pueden satisfacer las necesidades básicas de sus
familias.
Si entendemos que el conjunto de medidas de recorte de
derechos laborales y sociales, están profundamente relacionadas con las
medidas de recorte de libertades sindicales y derechos civiles en un
ataque de tal calado que intenta arrasar con cualquier atisbo de
resistencia organizada, debemos entender también la necesidad de que la
clase trabajadora y los sectores populares respondan unidos, sin fisuras
, con dignidad y fortaleza capaz de detener y hacer retroceder a
quienes intentan ponernos de rodillas.
Es por ello que este
Primero de Mayo las organizaciones sindicales nos manifestamos unidas,
consientes de que más allá de nuestras diferencias, Canarias necesita
que demos ejemplo de unidad en la lucha. No es la primera vez, ni será
la última que intenten acabar con el movimiento obrero organizado, pero
aquí estamos, seguimos de pie y nunca de rodillas. Queremos extendemos
este llamado a la lucha a todos y todas los trabajadores y trabajadoras
de Canarias sin distinción, del sector público y privado, estudiantes,
desempleados y a todas las personas que entiendan lo que nos estamos
jugando, por el derecho a seguir reivindicando, por el derecho a la
huelga como expresión histórica de nuestra lucha, por la libertad
sindical y social, por los que se han dejado la vida por la dignidad y
los derechos de la clase trabajadora, por el derecho a seguir soñando e
intentando construir un Canarias si explotación y basada en la
justicia.
Compañeros y compañeras.
¡Que viva el Primero de Mayo!
¡Qué viva la lucha de la clase obrera!