martes, 28 de octubre de 2014

NO A LA PRIVATIZACION DE LOS AEROPUERTOS CANARIOS POR UN SERVICIO PÚBLICO Y DE CALIDAD


En 1992 se crea el Ente Público Aena, encomendándole la gestión de todos los Aeropuertos del Estado español y manteniendo con los beneficios de los Aeropuertos rentables, otros aeropuertos de interés general. Se convierte en la mayor entidad de gestión aeroportuaria del mundo, todo ello sin que le costara ni un solo euro al contribuyente, pues se financia con los ingresos aeronáuticos y comerciales propios de su actividad y generando riqueza. A pesar de que en el pasado año AENA produjo beneficios tras un drástico proceso de reestructuración, ahora se pretende utilizar la deuda fruto de la mala gestión de sus directivos como excusa para la privatización.
Prácticamente desde su creación el Ente Público Aena ha sufrido la amenaza de la privatización y la constante presión de los grupos financieros plenamente interesados en participar del pastel ante los excelentes ingresos económicos que aumentaban año tras año, en paralelo al crecimiento del turismo.
En 2010 se separa Navegación Aérea (seguiría siendo Ente Público AENA) de Aeropuertos (que pasaría a AENA Aeropuertos S.A.). Abriéndose la puerta a la entrada en AENA Aeropuertos S.A. al capital privado, la privatización de algunas Torres de Control y la posibilidad de gestión individualizada de cada aeropuerto.
En 2012, con el PP ya en el Gobierno del Estado, se hace público el llamado “Plan de Eficiencia Aeroportuaria” incluyendo un ERE que afectaría a 1.500 trabajadores y trabajadoras. Tras la aplicación del Plan de Eficiencia, volvían a apuntar a la posibilidad de la privatización parcial de AENA Aeropuertos.
Finalmente, el 13 de junio de 2014 aprueban la venta del 49%, reservándose un 21% a inversores de referencia y el resto, el 28%, a pequeños inversores. Finalizando el plazo para salida a bolsa en la primera quincena de noviembre.
El Gobierno español perjudica gravemente al Pueblo Canario, a sus necesidades vitales de movilidad y renuncia a convertir los aeropuertos en motores del desarrollo económico, perjudicando la principal industria actual de Canarias -el turismo-, y sustituyendo el interés general por el interés de unos pocos. Resulta alarmante comprobar cómo el Gobierno oculta a los usuarios y a los ciudadanos/as, el impacto de esta operación en el coste, la calidad y la seguridad del servicio, así como en la actividad económica.
En Canarias, el empleo directo que generan los aeropuertos se aproxima a los 1.600 puestos de trabajo, a lo que habría que sumar todo el empleo indirecto que se genera alrededor de la actividad aeroportuaria.
Los aeropuertos son pieza clave para cubrir las necesidades vitales de movilidad de nuestro pueblo y motor económico de nuestro archipiélago. Nuestros aeropuertos no pueden permitirse ni más recortes ni más ataques al empleo. En el último año se ha destruido empleo en todos los sectores: handling, limpieza, puntos de información, seguridad, mantenimiento, cafeterías, AENA Aeropuertos, etc. El Ministerio de Fomento ha reconocido recientemente en el Congreso, la reducción de la plantilla en Canarias en un 15.6 % en los dos últimos años, sólo en AENA Aeropuertos.
Las verdaderas consecuencias de la privatización de AENA son:
·        Fuerte incremento del precio de los billetes en los próximos años, al igual que ha sucedido con la liberalización de sectores como la electricidad, el agua, etc.
·        Drástico empeoramiento de la calidad y seguridad del servicio público, como ejemplos: el deterioro progresivo de las infraestructuras aeroportuarias; las bajadas de nivel de protección del Servicio de Extinción de Incendios por falta de personal, los incumplimientos reiterados de los requisitos especificados en los Planes de Emergencia por falta de personal en servicios como el de operaciones y la eliminación del Servicio Médico y ambulancia en algunos aeropuertos.
·        Peligro de supresión de las rutas que no sean rentables económicamente para los inversores, aunque sí lo sean social y económicamente para el entorno y los ciudadanos a los que se debe garantizar la movilidad y conectividad.
·        Pérdida de empleo y precarización del trabajo en el sector.
·        Cierre de aeropuertos, necesarios especialmente en un territorio fragmentado en que los ciudadanos deben trasladarse de modo habitual para realizar trámites administrativos, acudir a consultas médicas, realizar estudios etc.
Es evidente que lo que se juega Canarias en este conflicto es una cuestión estratégica a medio y largo plazo. Mantener la gestión pública de los Aeropuertos Canarios es de vital importancia para las necesidades de nuestro Pueblo, su cohesión social, territorial y su desarrollo económico. Por ello, EXIGIMOS al Gobierno del Estado, la paralización del proceso de privatización y venta de los aeropuertos y RECLAMAMOS al Gobierno de Canarias que ponga todos los medios necesarios para mantener la titularidad y gestión pública de los aeropuertos de nuestro archipiélago.
Queremos hacer un llamamiento a la unidad del conjunto de la sociedad Canaria, asociaciones, colectivos ciudadanos, organizaciones políticas y sindicales, con el objetivo de mostrar nuestro rechazo más absoluto a esta privatización tan grave para los intereses de Canarias, privatización sobre la que nadie nos ha preguntado, y que constituye una nueva agresión a los ciudadanos del archipiélago, teniendo, como único objetivo, favorecer los interés económicos de unos pocos a costa de los de la sociedad en su conjunto.
¡NO A LA PRIVATIZACION DE LOS AEROPUERTOS CANARIOS!

¡POR UN SERVICIO PÚBLICO Y DE CALIDAD!

lunes, 25 de agosto de 2014

¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LOS AEROPUERTOS!

A TODAS LAS ORGANIZACIONES SOCIALES, SINDICALES Y POLÍTICAS

AL PUEBLO CANARIO

Los días 27 y 28 se debatirá para su aprobación, en el Parlamento, el Real Decreto donde se regula la entrada del 49% de capital privado en AENA.

Siguiendo con las movilizaciones que hemos estado realizando en contra de la Privatización de los Aeropuertos les convocamos a la

CONCENTRACIÓN

Jueves 28 de Agosto, de 12:00 a 13:30
Subdelegación del Gobierno, calle Méndez Núñez

¡NO A LA PRIVATIZACIÓN DE LOS AEROPUERTOS!
¡POR UN SERVICIO PÚBLICO Y DE CALIDAD!
¡TU PARTICIPACIÓN ES MUY IMPORTANTE!






El próximo jueves 28 de Agosto, de 12.00h a 13.30h, coincidiendo con el debate en el Parlamento español, del Real Decreto donde se regula la entrada del 49% de capital privado en AENA, el Comité de empresa de AENA en el aeropuerto de Los Rodeos y representantes sindicales del Aeropuerto del Reina Sofía, convocamos una concentración en la Subdelegación del gobierno, calle Méndez Núñez para rechazar las intenciones del Gobierno de Rajoy de poner los aeropuertos en manos de la empresa privada, arrebatando así un bien que es de todos.

La opacidad en el modo de obrar  del Gobierno para privatizar una empresa pública estratégica para el desarrollo estatal como es Aena, la transferencia de riqueza  de un bien de todos a los bolsillos de unas pocas empresas privadas y la pérdida que se adivina de unas condiciones laborales estables y dignas, movilizan a los trabajadores de los aeropuertos tinerfeños para expresar su rechazo unánime a la privatización de Aena.

Los representantes de los trabajadores y trabajadoras de ambos aeropuertos denunciamos que de producirse la privatización, el servicio en los aeropuertos, no respondería al interés general, sino al incremento de la cuenta corriente de los accionistas de las empresas adjudicatarias. Las mismas que se lucraron con la burbuja inmobiliaria y especulativa en la “España” de la última década y que ha dejado tras de sí el panorama de devastación social que todos conocemos.

Siguiendo la lógica mercantil inherente a la privatización, los Comités del Sur y del Norte alertamos que de llevarse adelante  ésta se producirá sin remedio la merma en la seguridad operacional, el deterioro progresivo  de las infraestructuras aeroportuarias, recortes en derechos laborales cuando no el despido directo de los trabajadores, el  encarecimiento de las tasas y por consiguiente, del pasaje de avión; la pérdidas de rutas no rentables o directamente el cierre de aeropuertos que no respondan a la lógica de la obtención de beneficios a corto plazo. En definitiva, la red aeroportuaria del Estado español, considerada puntera y ejemplar a nivel mundial, y absolutamente necesaria en nuestro Archipiélago, el Gobierno la “regala” para rendir beneficios al capital privado y no a cohesionar el territorio como hasta ahora, brindando al ciudadano un servicio vital para la condición de región ultra periférica e insular que tiene Canarias y que además es la puerta de entrada de nuestra mayor industria: la turística.

Los trabajadores  trabajadoras de AENA, entendiendo de que no se trata simplemente de un conflicto laboral, ya que la privatización de los Aeropuertos en Canarias es un gravísimo atentado que afecta a toda la sociedad, especialmente a las capas populares, hacemos un llamamiento a todo el Pueblo Canario a expresar su rechazo y a poner en pie amplias movilizaciones que tiren abajo este atropello a nuestro Pueblo.

Inés Ferrer Mejías
Presidenta del Comité de Empresa AENA TFN


miércoles, 13 de agosto de 2014

Los sindicatos en tiempos neoliberales

Los sindicatos en tiempos neoliberales.
Joan Coscubiela
Diputado en el Congreso por el grupo La Izquierda Plural.


 ¿Cuál es la misión del sindicalismo hoy?
¿Es el sindicalismo una organización para los trabajadores o de trabajadores?
¿Cómo organizar a colectivos, cada vez más amplios que no tienen vínculo permanente con una empresa, que es el hábitat natural del sindicalismo?
¿Cómo generar conciencia y prácticas de cooperación entre colectivos de trabajadores en un modelo productivo que tiende a la descentralización y a la competencia entre trabajadores?
¿Cómo dar respuesta a la estrategia del capitalismo financiero global? resumida en la frase “repartiros el salario y los derechos entre vosotros, que los beneficios del capital no se tocan y de redistribuirlos fiscalmente, ni hablar
¿De dónde nace la legitimidad del sindicalismo” ¿Y cómo se mide esta legitimidad?
¿Debe el sindicalismo asumir funciones que vayan más allá de los intereses de sus afiliados? ¿Y si es así, cuales, en qué condiciones?
¿Las funciones del sindicalismo se limitan a la mejora de las condiciones de trabajo o abarcan otros aspectos sociales?
¿Qué relación debe tener el sindicalismo con otras formas de organización social de los trabajadores fuera del lugar de trabajo?
¿Qué puede aprender o desaprender el sindicalismo de esas formas de organización social?
¿Debe el sindicalismo asumir las funciones de representación política del conflicto social? ¿Y si es así con que límites?
¿Es viable un sindicalismo propio del Estado Nación en el marco de una economía globalizada?
¿Cuál es el papel de la comunicación en el funcionamiento del sindicalismo, en su legitimidad social?
¿Es hoy el sindicalismo un instrumento útil para la lucha social y para el objetivo de la igualdad? ¿Y cómo se mesura?
Las preguntas son inacabables y este espacio se queda pequeño, pero aunque pueda parecerlo no son preguntas teóricas. Se las plantean cada día, consciente o inconscientemente, decenas de miles de hombres y mujeres sindicalistas. Y responden como siempre con la práctica, no exenta de muchas contradicciones y callejones sin salida, también de notables éxitos, no siempre reconocidos, ni tan siquiera por sus protagonistas.
Ninguna de estas preguntas tiene respuesta fácil ni única. Lo que si sería deseable es que no respondiéramos a ellas con una cosa y su contrario a la vez.
Para explicarme, nada mejor que algunos ejemplos de afirmaciones muy repetidas por parte de trabajadores, sindicalistas, empresarios, sociedad y opinión publicada.
Por parte de trabajadores cosas como “Los sindicatos solo se preocupan de sus afiliados, por eso yo no me afilio” Para a continuación decir “Los sindicatos no me resuelven el problema”
Por parte de sindicalistas cosas como: “No queda más remedio que aceptar la doble escala salarial para trabajadores de nuevo ingreso, si no queremos que los trabajadores actuales nos tumben el convenio o el Comité. Para a continuación constatar el riesgo que esos jóvenes vean al sindicato como algo ajeno.
Por parte de las empresas afirmaciones como: “Los trabajadores y los sindicatos deberían implicarse más en el futuro de la empresa”, para a continuación decir que la participación de trabajadores y sindicatos en la organización de la empresa es un estorbo. Que eso es facultad exclusiva del empresario
Por parte de la sociedad: “Yo, como trabajadora de sanidad o de educación tengo derecho a hacer huelga”, para días después olvidarse que una huelga en los transportes públicos ocasiona perjuicio a los usuarios. Por supuesto el ejemplo puede ser perfectamente en dirección inversa.
Por parte de la opinión publicada: Los sindicatos deben modernizarse y no atender solo al salario directo, sino ofrecer servicios, para a continuación decir que los sindicatos no deben hacer estas funciones. O en sentido contrario, que si deben realizarlas,exigiendoles además que la atención a los inmigrantes, el asesoramiento jurídico o la formación que deben hacer los sindicatos debe ser universal a todos los trabajadores/as y financiado solo con los recursos de los afiliados.
Si he destacado estas contradicciones frecuentes, de las que nadie estamos exentos, es para poner de manifiesto la complejidad del debate. Y para intentar huir de respuestas fáciles a algunas preguntas clave.
Apunto algunas de mis reflexiones a lo largo de estos años. Sin ninguna pretensión ni sistémica ni omnicomprensiva. Simplemente para intentar que el debate pueda estructurarse

jueves, 17 de julio de 2014

Acabemos con la complicidad

Las universidades y el apartheid israelí: acabemos con la complicidad
Como miembros de la comunidad universitaria, nos sumamos a la llamada hecha desde el conjunto de la sociedad y de las universidades palestinas pidiendo a la sociedad civil internacional que adopte la campaña para el Boicot, Desinversiones y Sanciones (BDS) a Israel como la forma más pacífica y efectiva de obligar a Israel a cumplir la Legalidad Internacional vigente* . La campaña del BDS a Israel se inició en el año 2005 ante las constantes violaciones de los derechos humanos por parte de Israel y la reiterada falta de voluntad de los estados y actores internacionales para hacer que este Estado cumpla con el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas. Esta campaña, que se apoya en la exitosa experiencia del movimiento internacional de boicot al Apartheid de Sud-África y ha recibido el apoyo de destacados activistas como el premio nobel de la paz Desmond Tutu, de organizaciones judías como Jewish Voice for Peace y de un número creciente de académicos israelíes, ha demostrado ser una vía de creciente eficacia para que la sociedad civil internacional presione, mediante acciones no-violentas, a la comunidad internacional con el objetivo de hacer respetar los derechos de la población palestina. Dentro de la campaña BDS, el boicot académico nace como respuesta al apoyo institucional unánime de las universidades israelíes a las políticas de ocupación y apartheid contra la población palestina, que, entre otras cosas, se materializa en una estrecha cooperación con el ejército israelí y en políticas discriminatorias contra los estudiantes palestinos. Por todo ello pedimos que, mientras el Estado de Israel no cumpla con el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas, se apliquen las siguientes medidas: • La Comisión Europea y los gobiernos de los países miembros de la Unión Europea deben establecer una suspensión temporal al actual acceso preferente que las universidades y centros de investigación israelíes tienen al Espacio Europeo de Investigación en virtud del Acuerdo de Asociación Euro-Mediterráneo UE-Israel. Esta suspensión no sería más que el cumplimiento de la propia normativa de la UE, que establece que dicho acceso está supeditado al respeto de los derechos humanos (artículo 2 del Acuerdo de Asociación) • Mientras la Comisión Europea no cumpla con su propia normativa, pedimos a los gobiernos autonómicos y central españoles, así como a todos los partidos políticos, que presionen a la CE para que así lo haga y que tomen las medidas a su alcance para implementar dicha moratoria. • En el ámbito universitario, la mejor medida de presión a nuestro alcance es la misma que viene siendo utilizada por universitarios de todo el mundo comprometidos con una solución justa para los pueblos de la región: el boicot académico. En consecuencia, pedimos la suspensión de las relaciones entre nuestras instituciones universitarias y las israelíes hasta que el Estado de Israel respete el derecho internacional y las resoluciones de Naciones Unidas, al tiempo que nos declaramos solidarios con todas aquellas personas -universitarias o no- que en Israel luchan valientemente en defensa de los derechos humanos, sociales y políticos del pueblo palestino. * El llamamiento tiene el apoyo de más 170 organizaciones de la sociedad civil palestina, así como de todas las universidades palestinas.


¡Firma y difunde!