martes, 26 de marzo de 2019

ELECCIONES 2019. DE LOS NUESTROS, AQUI, NO SOBRA NADIE.



Desde Alternativa SOC, siempre hemos defendido, con convicción y contundencia, la supervivencia y la potenciación de los servicios públicos; y como personal que pertenece a la Comunidad Universitaria, así, lo hacemos dentro de la Universidad de La Laguna.

 Esta defensa y exigencia de potenciación del servicio público, que prestamos como universidad pública, la realizamos en los ámbitos en los que hemos decidido participar activamente: en la representación sindical y; en la representación institucional, a través del grupo claustral independiente, (EUPAS) Espacio para la Unidad del PAS, en el que participamos desde el momento de su creación. Esta doble representación, nos permite poner de relieve la importancia de nuestro colectivo en la prestación de los servicios, necesarios e imprescindibles, para el buen funcionamiento de la Universidad de La Laguna.


Esta “empresa” tiene como objetivo y fin, esencial, garantizar que las personas que acceden a ella, obtengan la mejor formación académica superior y una capacitación profesional adecuada; y nuestro papel  es el de trabajar en esos servicios, imprescindibles, para que puedan lograrlo en las mejores condiciones posibles. Nuestro cometido es ofrecer esos servicios, no cerrarlos, ni poner dificultades. Se trata de dotar: bibliotecas, cocinas, aulas de informática, porterías etc… Se trata de reconocer la valía de su personal, de manera real y efectiva; de reconocer,  su compromiso con la Institución y sus usuarios  que han demostrado durante años, a veces, en condiciones muy complicadas.  Se trata de reconocer y acabar con las “diferencias” que existen entre su personal. En el mismo sentido opinamos, y así lo hemos defendido siempre, en relación al personal de otros servicios de la Universidad de La Laguna, como es el caso del personal de laboratorios o del personal con especialidades en el Servicio de Mantenimiento. 


Por eso, desde el primer momento hemos manifestado que, en la Universidad de La Laguna, de los nuestros no sobra nadie; por el contrario, faltan muchos para optimizar la prestación de los servicios que, insistimos, se deben “garantizar” al alumnado y usuari@s, para mejorar los resultados de la Institución Pública a la que pertenecemos, por la que trabajamos y con la que estamos absolutamente comprometid@s.  Esto lo defenderemos, gobierne quien gobierne, en la Universidad de La Laguna.

Para acabar con las desigualdades, es necesario la realización de un estudio riguroso de la plantilla, y sus consiguientes cargas de trabajo, que nos permita obtener un diagnóstico certero de la misma y; conocer, la dimensión real en las necesidades de su crecimiento.


Nos negamos, como ya hemos hecho en otras ocasiones, a someternos a los caprichos injustificados de los Equipos de Gobierno; a la amortización gratuita de plazas que, con posterioridad, se evidencia lo inconveniente de dicha amortización; así como, lo inadecuado de tomar decisiones a la ligera, sin estudios ni análisis de planificación serios, que las justifiquen. De igual manera, siempre, hemos denunciado y advertido, como un error de difícil solución, la creación de servicios con “coste cero” sin que esto tenga consecuencias en la precarización de la plantilla y de los servicios.

El funcionamiento de una Institución Pública no puede estar sometido al capricho de algun@s responsables que, violando las normas de funcionamiento y superando claramente sus atribuciones, ejecutan una política de atosigamiento al personal de sus servicios adjudicando tareas y funciones,  que no se corresponden con sus categorías, y que han puesto en evidencia durante muchos años la pasividad mostrada, por parte de algunos representantes sindicales, frente a irregularidades cometidas en esos servicios. 


Todas estas circunstancias tienen su origen en la ausencia de un, imprescindible, Catálogo de Puestos de Trabajo, que defina las especialidades y las funciones de cada puesto, evitando, así, que se conviertan en un “saco sin fondo”, donde todo cabe, y que podría ser determinante –si se realiza con seriedad- para acabar, definitivamente, con las desigualdades existentes entre el personal de algunos servicios esenciales con los que cuenta la ULL. Aun así, seguimos manteniendo que entendemos como un grave error, por parte de las Universidades y de los Sindicatos firmantes del Convenio Colectivo, el haber delegado en manos de la Comisión Paritaria la elaboración de ese Catálogo de Funciones, ya que, a nuestro juicio, limita la autonomía de cada Universidad para buscar su propio desarrollo en materia de Personal Laboral. 


Seguiremos apostando por generar espacios de encuentro, entre los trabajadores y las trabajadoras de la ULL, donde se pueda actuar, alejados de intereses personales o partidistas, y de posturas sectarias y revanchistas. Esto contribuiría, sin duda alguna, en la mejora de condiciones para nuestro colectivo y  el servicio público. Por nuestra parte, dejar patente, nuestro compromiso con el colectivo al que representamos y nuestra implicación, absoluta, con una Universidad Pública al servicio de la Sociedad Canaria, más allá de nuestros intereses laborales. No le concedemos a nadie un interés mayor que el nuestro, en la defensa de los objetivos de la Institución Universitaria.

Necesitamos un Comité de Empresa que, de verdad, represente a tod@s los trabajadores y trabajadoras y que actúe como un órgano colegiado, con miembros capaces y conscientes de su responsabilidad de representación colectiva. 


Siempre hemos manifestado, y así intentamos ponerlo en práctica cotidianamente, que nuestros adversarios/as no son, ni mucho menos, los compañeros y compañeras afiliad@s a otros sindicatos, pero que, evidentemente, sí mantenemos importantes diferencias con algun@s de sus dirigentes y con sus formas de hacer y entender el sindicalismo. Por ello, y a pesar de tener grandes diferencias con las trayectorias y posicionamientos de algunas organizaciones sindicales, hemos ayudado y contribuido a conformar un Comité de Empresa estable, aunque, honesto es también reconocerlo, francamente mejorable. Estaremos siempre, en la línea de sumar el máximo de voluntades para tener un Comité de Empresa que trabaje, de manera colectiva, para sacar adelante aspectos y propuestas, vengan éstas de donde vengan, que contribuyan a la mejora de las condiciones de trabajo de todo el colectivo. Nosotros hacemos crítica constructiva, no practicamos el sectarismo. Somos trabajadoras y trabajadores, miembros de una organización sindical modesta, pero que aspira a representar dignamente a todos y todas las compañer@s, para que nuestro colectivo recupere la fuerza, respeto y consideración que tuvo en el pasado. 


Estaremos donde las compañeras y compañeros decidan colocarnos, defendiendo lo que siempre hemos defendido y trabajando por el Colectivo. 


Estaremos defendiendo los Servicios Públicos, defendiendo la integridad y el compromiso del personal laboral de la Universidad con la Institución; exigiendo la estabilidad de nuestra plantilla y denunciando la precarización de nuestras condiciones de trabajo.


Gobierne quien gobierne en la ULL, nos encontrará defendiendo una Universidad Pública, con una prestación de servicios públicos y eficientes y, sin duda alguna, nos encontrará defendiendo que: en la Universidad de La Laguna, de los nuestros, aquí, no sobra nadie.



PARTICIPAMOS PARA RECUPERAR NUESTRA DIGNIDAD Y NUESTROS DERECHOS COMO TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE SERVICIO PÚBLICO.


VOTA ALTERNATIVA SOC.


lunes, 25 de febrero de 2019

ELECCIONES SINDICALES PAS LABORAL

Ya esta disponible la consulta del censo para las elecciones sindicales.


Si quieres consultar tu registro accede con tu identificación de usuario y contraseña
en: https://www.ull.es/appcenso



sábado, 16 de febrero de 2019

LA ULL SE SUMA A LA MODERNIDAD. ARGUMENTARIO EN CLAVE DE POSVERDAD




Hace unos días nos llamó la atención un anuncio televisivo protagonizado por un “hombre del tiempo”, en él se nos dice que es bueno saber el tiempo que hará mañana, pero que mejor es tener un buen plan para mañana (cargando con una bicicleta) y concluye que es tan bueno como tener un seguro de vida y nos preguntábamos ¿qué carajo tiene que ver el clima con un seguro de vida?. Pues con el argumentario que nos ha enviado la Universidad de La Laguna para la modificación la RPT del Pas Laboral, nos ocurre lo mismo.
Escójanse términos muy “modernos y en boga” como, dinamismo, transversalidad, nuevas tecnologías, nuevas demandas, introdúzcanse en un documento lleno de obviedades, agítense bien, decórense con un toque de color y un poco de emotividad y saque usted las conclusiones que le de la gana. Algunos, a esta práctica la llaman “posverdad”, término también muy de moda, otros, simplemente, lo definimos como manipulación.




Cómo llegan nuestros dirigentes a las conclusiones que plantean en ese documento y que supone objetivamente un empobrecimiento de la plantilla, de su profesionalidad, además de un empobrecimiento en la calidad de los servicios que presta la ULL?, pues simplemente porque ya tenían diseñado el escenario al que querían llegar y que se parece mucho al nuevo “logotipo” de la Universidad de La Laguna, el cual, según el equipo de gobierno, transmite una imagen de modernidad; aunque en absoluto se corresponda con la realidad.
La única conclusión real que se puede sacar de ese documento, viene a confirmar lo que nosotros venimos defendiendo desde hace ya muchos años y que lo hemos puesto de manifiesto en todos aquellos ámbitos y órganos en los que tenemos representación. Esa conclusión no es otra que la constatación de que, en la Universidad de La Laguna, hace años que existe un déficit de personal laboral, en bibliotecas, en cocinas, en porterías, etc, etc, etc…
¿Se mejora el servicio de cocina de los colegios mayores echando a su personal y contratando un servicio de catering? En absoluto.
¿Se mejora el Servicio de Biblioteca cerrándolas, regalando sus libros, y empobreciendo las condiciones de trabajo de las trabajadoras y trabajadores que han contribuido a obtener esos “famosos sellos de calidad”? En absoluto.
Este discurso viejo y caduco ya ha puesto en evidencia, incluso ante los ojos de los más crédulos, que el argumentario de los recortes sustentado en la mejora de la gestión tan solo ha supuesto un deterioro más que notable de los servicios públicos, en todos los ámbitos.